Esta protección determina si una pérdida extrema puede superar el dinero de la cuenta, pero depende de la jurisdicción, la entidad y la categoría del cliente.
Durante un salto de precio o una falta de liquidez, una orden de stop puede ejecutarse peor de lo esperado y dejar la cuenta por debajo de cero. La protección de saldo negativo limita normalmente la pérdida del cliente minorista al dinero de la cuenta.
La misma marca puede contratar clientes mediante entidades distintas en Reino Unido, Australia, la Unión Europea o jurisdicciones offshore. La protección de una entidad no demuestra que otra la ofrezca. También pueden cambiar las reglas para clientes profesionales.
Revise el contrato de cliente, la divulgación de riesgos, la política de margen, las preguntas frecuentes y la norma del regulador. Guarde la versión aplicable y la fecha. Compruebe que el nombre de la entidad coincide con su contrato.
No garantiza que el stop se ejecute al precio elegido, no evita una liquidación y no sustituye la gestión del riesgo. Puede haber exclusiones por abuso, fraude o clasificación profesional.
Reduzca el apalancamiento y el tamaño, limite posiciones concentradas y evite mantener exposición excesiva durante fines de semana o eventos de alta volatilidad. Confirme por escrito si el intermediario puede reclamar un saldo negativo.